lunes, 26 de agosto de 2013

Predicar el evangelio bendice nuestras vidas


La lectura siempre ha sido una buena amiga en mi vida, uno de los libros que me gustó de pequeña fue El Principito de Antoine de Saint-Exupéry, cursaba cuarto básico cuando en el texto de Lenguaje encontré un fragmento que me pareció interesante al leer, luego de eso fui donde mi madre a preguntarle si lo conocía, para mi mayor sorpresa era uno de los favoritos de ella y lo teníamos en casa, así que pude ser capaz de leerlo. Con el tiempo olvide un poco la trama y volví a retomar su lectura, esta vez a una edad más madura, fue cuando las palabras tomaron mayor sentido.  Para poner en contexto a quienes nunca han leído este libro, el principito era un niño de un planeta muy pequeño, durante el libro él explora otros planetas de los cuales aprende algo nuevo de cada habitante. Hoy solo quiero referirme a una de las tantas frases famosas e interesantes de analizar del Principito que dice: “No encontrarás la paz si no cambias las cosas. Si no te conviertes tú mismo en vehículo, vía y movimiento”

Esta frase la encontré muy conveniente para poder explicar la temática de mi discurso, es por eso que a medida que avance en mi oratoria, volveré a utilizarla nuevamente.

Hubo un tiempo en que mi deseo por salir a la misión fue muy grande así que abrí mi carpeta y comencé a realizar mis exámenes y las entrevistas con mis líderes, en el mismo tiempo en que estaba casi todo listo para enviarla conocí a Felipe, empezamos a salir y a conocernos mejor, pero me perturbaba pensar en sentir algo por él, yo quería ser misionera de tiempo completo, pero el Padre Celestial en su eterna sabiduría quiso algo distinto, entonces luego de mucha oración  tomé la decisión de quedarme y seguir con Felipe para ver que nos depararía el futuro, ahora ustedes ya saben que paso, ¡me atrapo y me casé!

El apóstol Marcos en el nuevo testamento enseñó: Id por todo el mundo y predicad el evangelio a toda criatura. (Marcos16:15) ¿Cómo lo hacemos posible si no somos llamados como misioneros de tiempo completo o cómo seguimos ese mandato cuando el período en el que fueron misioneros ya acabo? En la actualidad hay más de 7.000 millones de personas en el mundo, pero según el informe dado en la última conferencia solamente 58.990 son misioneros de tiempo completo de un total de 14.782.473 miembros. Debido a estas cifras tan contrastantes es que a los miembros de la Iglesia se les invita a compartir el Evangelio con sus amistades, naciendo la famosa frase cada miembro un misionero a fin de que más personas tengan la oportunidad de aprender de Jesucristo de una manera personal y significativa. El compartir el Evangelio surge como resultado natural de observar las bendiciones del Señor en nuestras vidas y querer compartir esas bendiciones con los demás.

¿A quién compartir el evangelio? El Élder Neil L. Andersen da la clave: Les prometo que cuando oren para saber con quién hablar, les vendrán nombres y rostros a la mente, y se les darán las palabras que tendrán que decir justo en el momento en que las necesiten. Se les presentarán oportunidades, la fe superará la duda, y el Señor los bendecirá con sus propios milagros.

Al compartir el evangelio con otras personas las dudas de ellos comenzarán a salir a la luz y con ellos también las preguntas, El apóstol Pablo aconsejó: “Estad siempre preparados para responder con mansedumbre y reverencia a cada uno que os demande razón de la esperanza que hay en vosotros” (1 Pedro 3:15) Es por esto que es de suma importancia el estudio personal del evangelio.

Cada día somos bombardeados de una enorme cantidad de información en nuestros correos electrónicos, Facebook, Twitter, Whatsapp, etc. ¿Por qué no ser nosotros quienes compartimos información valiosa sobre nuestras creencias? Durante el transcurso de estos últimos años, los apóstoles y profetas, ya sea en conferencias o charlas han instado con mayor frecuencia la importancia de compartir el evangelio a través de las herramientas que ofrece internet en conjunto con las redes sociales. En la conferencia de Octubre del 2011 fue cuando esa invitación llego a mis oídos, al igual que a los de muchos de ustedes. Yo ya había comenzado a escribir en mi blog hace unos años atrás, pero solo en algunas ocasiones compartía algo del evangelio, luego a fines del año pasado decidí crear otro blog en el que pudiera relatar un poco la vida de una Santo de los Últimos días y mostrar al mundo lo bien que me hace vivir el evangelio. He podido ver como mis publicaciones han sido leídas por personas de diversas partes del mundo  desde América del Norte al Sur e inclusive de Alemania y Rusia. En una de esas publicaciones tengo el siguiente comentario: la verdad no te conozco, pero gracias por compartir estas palabras tan especiales, estoy a punto de partir a la misión, muchas gracias por lo que compartes, nos motivas, nos ayudas a comprometernos más..!!
gracias

El no salir a una misión de tiempo completo no impidió ir por todo el mundo y predicar el evangelio, pero que gran bendición he recibido al poder saber que puedo ayudar a otros a fortalecer sus testimonio por medio de la web o inclusive dar a conocer mis creencias, desde que cambié mi Status Quo he encontrado paz conmigo misma al saber que he puesto un grano de arena a la obra del señor, vuelvo a mencionar  “No encontrarás la paz si no cambias las cosas”, la clave para poder predicar es cambiar aquellas cosas que van mal, si no tenemos un testimonio, entonces busquemos esa confirmación, si nuestro conocimiento del evangelio no es completo, estudiemos y leamos las escrituras, nunca es suficiente para saber de las maravillas que el Padre tiene preparadas para nosotros, alcemos la voz y movamos nuestros dedos al compás de la tecnología para poder predicar a otros y llegar a más personas en el mundo, o si la tecnología no es lo que mejor sabemos hacer, pues compartamos con aquellos a quienes estimamos y nos rodean, como dijo el Principito “No encontrarás la paz si no cambias las cosas. Si no te conviertes tú mismo en vehículo, vía y movimiento” seamos ese vehículo, esa vía y ese movimiento en las manos del Señor, les aseguro que las bendiciones llegarán a su vida, porque el Espíritu Santo morará en nosotros, porque al estar rodeado de buenas obras seremos bendecidos como familias, estaremos felices por hacer las cosas de mejor manera y tendremos esa paz interior que solo el Señor da (Juan 14:27). 

 Una foto tomada de la capilla del barrio que asisto

 Con mi hermano y mi esposo


miércoles, 14 de agosto de 2013

Conviviendo Etapas



Para muchos de ustedes al igual que para mi, el Profeta Gordon B. Hinckley estuvo presente en mis primeras etapas de la vida, aquellas que forma el carácter y te definen como persona, no puedo decir que recuerdo el momento exacto en que aceptó su llamamiento como Presidente de La iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días, pero sé que fue cuando tenía cerca de 7 años de edad, cuando aún asistía a la primaria, en ese entonces solo lo conocía por láminas o a través de la pantalla que transmitían sus discursos, sin duda era casi como de mi familia, porque siempre se hablaba de él en las clases o en la noche de hogar. Con el tiempo fui creciendo y él envejeciendo paulatinamente, yo me había cambiado de ciudad pero aún seguía presente en esta nueva etapa con las mujeres jóvenes, el sentimiento hacia él era distinto, como de otro Padre para mi, yo seguía estando firme y constante en el evangelio por lo que no me perdía la ocasión de poder escucharle en directo, pasaron muchas conferencias gratificantes en donde sus mensajes llegaban hasta mis huesos logrando que mi piel se erizara, quizás... porque en ese mismo momento mi espíritu se conectaba con su espíritu, fue también en esa misma etapa en la que me acompaño y consoló, quizás la más difícil de todas, pero que sin su voz yo habría vacilado en seguir adelante con fe, me fortaleció y me guío para prepararme para mi convicción sobre el evangelio que no tardo en llegar. Sin duda hay un cariño especial para esta persona que se marchó cuando yo tenía 20 años luego de haberle conocido de cerca y de haber participado y bailado para él, dejó un gran legado de enseñanzas y ejemplo que jamás olvidaré y que estoy segura de que al reunirnos en la eternidad... lo abrazaré y diré "Gracias por haber sido parte de mi vida"

"Ahora, mis queridas y maravillosas jovencitas, les hablo con el amor de padre que siento por ustedes. Les agradezco que hayan andado tan bien hasta ahora. Les ruego que nunca bajen la guardia, que se establezcan un propósito, que se mantengan firmes y sigan adelante inmutable ante cualquier tentación o fuerza enemiga que pueda cruzarse en su camino. Ruego que no desperdicien su vida, sino que den fruto de un grandioso y eterno bien. Los años pasarán y yo no estaré aquí para ver lo que hayan hecho de su vida; pero habrá muchos, sí, muchos otros que dependerán de ustedes, cuya paz y felicidad dependerá de lo que ustedes hagan. Y sobre todos ellos estará nuestro Padre Celestial que siempre las querrá como hijas suyas."

Obsequio de una clase de MM.JJ.

Un gran recuerdo de mi participación bailando cueca

jueves, 1 de agosto de 2013

El estudio del Libro de Mormón

Durante esta semana el estudio del Libro de Mormón lo he enfocado sin darme cuenta en el contexto mismo de la época, tanto en condiciones geográficas, de medio de transporte y distancias recorridas. Al comenzar nuevamente mi estudio en dicho enfoque, he acompañado a Lehi y su familia con mayor entusiasmo en su travesía por el desierto, entender sus condiciones básicas también a ayudado a comprender la actitud de Lamán y Lemuel al no querer volver del desierto a la ciudad de Jerusalén o de Saría al pensar que sus hijos habían muerto mientras iban en busca de las planchas de bronce, por lo general las veces anteriores en que leía estos capítulos no podía dejar de juzgar fuertemente a estas personas por sus actitudes, pero surge la siguiente pregunta ¿Soy mejor que ellos? El libro de Mormón nos muestra historias de grandes hombres y líderes de la iglesia que hoy también podemos encontrar, pero la mayoría de nosotros somos tanto mas parecidos en actuar como Lamán y Lemuel, sin embargo estamos firmes en el evangelio porque nos dejamos llevar un poco a la manera de ser de Sam, siempre obediente y confiando plenamente en su hermano Mayor (nuestros líderes), sin duda que el libro nos insta a llegar a ser aun mejor, así como Nefí "Constante he inmutable en obedecer los mandamientos del Señor".

Las mejores enseñanzas de vida relacionadas al evangelio, me han sido otorgada durante mi niñez cuando vivía en Concepción. Creo que tenía cerca de 5 o 6 años de edad y en el sector que vivíamos (Boca Sur) no teníamos una capilla cercana donde asistir, pero a unos 5 kilómetros aproximadamente se ubicaba el centro de estaca de San Pedro, en ese periodo mi familia no pasaba por una buena situación económica, mi padre trabajaba para poder dar sustento a 4 hijos que no pasaban de los 10 años y a mi madre que cuidaba de nosotros en casa, recuerdo que asistir a la capilla nunca estuvo en duda, ya conocíamos donde estaba pero mis padres no contaban con dinero para poder tomar un bus, inclusive para ahorrar mi padre se iba todos los días en bicicleta hasta su trabajo, entonces la decisión fue que caminaríamos los domingos para cumplir con nuestro deber, ya sea verano o invierno hasta que terminarán la nueva capilla que se estaba edificando, mi memoria no tiene los hechos con tanta claridad pero si sé que disfrutábamos esa caminata, cantábamos canciones de la primaria. Caminando debe haber sido casi una hora y quizás un poco más con niños, según mi edad en ese entonces no recuerdo que la distancia fuera larga, creo que al crecer he notado mayormente el sacrificio que hacíamos como familia.

Esta pequeña muestra de sacrificio no se compara en nada al que hizo Lehi y su familia, al dejar todo sus bienes y seguir los mandamientos del Señor, pero si comenzamos a realizar pequeños sacrificios diarios, como apartar tiempo para leer el Libro de Mormón, el Espíritu permanecerá y dará fruto en nuestras vidas, tal como dice la canción "Al leer las escrituras, puedo entender tu ley. Si yo sigo tus preceptos, vida eterna lograré." Himno #180


 (Mapa del recorrido de mi casa a la capilla)

Les dejo algunos diseños que preparé para ayudarles en su estudio personal del Libro de Mormón y otros que encontré en la web y que traduje para que puedan disfrutarlo.







Mapa del Viaje de Lehi y su Familia