miércoles, 14 de agosto de 2013

Conviviendo Etapas



Para muchos de ustedes al igual que para mi, el Profeta Gordon B. Hinckley estuvo presente en mis primeras etapas de la vida, aquellas que forma el carácter y te definen como persona, no puedo decir que recuerdo el momento exacto en que aceptó su llamamiento como Presidente de La iglesia de Jesucristo de los santos de los últimos días, pero sé que fue cuando tenía cerca de 7 años de edad, cuando aún asistía a la primaria, en ese entonces solo lo conocía por láminas o a través de la pantalla que transmitían sus discursos, sin duda era casi como de mi familia, porque siempre se hablaba de él en las clases o en la noche de hogar. Con el tiempo fui creciendo y él envejeciendo paulatinamente, yo me había cambiado de ciudad pero aún seguía presente en esta nueva etapa con las mujeres jóvenes, el sentimiento hacia él era distinto, como de otro Padre para mi, yo seguía estando firme y constante en el evangelio por lo que no me perdía la ocasión de poder escucharle en directo, pasaron muchas conferencias gratificantes en donde sus mensajes llegaban hasta mis huesos logrando que mi piel se erizara, quizás... porque en ese mismo momento mi espíritu se conectaba con su espíritu, fue también en esa misma etapa en la que me acompaño y consoló, quizás la más difícil de todas, pero que sin su voz yo habría vacilado en seguir adelante con fe, me fortaleció y me guío para prepararme para mi convicción sobre el evangelio que no tardo en llegar. Sin duda hay un cariño especial para esta persona que se marchó cuando yo tenía 20 años luego de haberle conocido de cerca y de haber participado y bailado para él, dejó un gran legado de enseñanzas y ejemplo que jamás olvidaré y que estoy segura de que al reunirnos en la eternidad... lo abrazaré y diré "Gracias por haber sido parte de mi vida"

"Ahora, mis queridas y maravillosas jovencitas, les hablo con el amor de padre que siento por ustedes. Les agradezco que hayan andado tan bien hasta ahora. Les ruego que nunca bajen la guardia, que se establezcan un propósito, que se mantengan firmes y sigan adelante inmutable ante cualquier tentación o fuerza enemiga que pueda cruzarse en su camino. Ruego que no desperdicien su vida, sino que den fruto de un grandioso y eterno bien. Los años pasarán y yo no estaré aquí para ver lo que hayan hecho de su vida; pero habrá muchos, sí, muchos otros que dependerán de ustedes, cuya paz y felicidad dependerá de lo que ustedes hagan. Y sobre todos ellos estará nuestro Padre Celestial que siempre las querrá como hijas suyas."

Obsequio de una clase de MM.JJ.

Un gran recuerdo de mi participación bailando cueca

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