jueves, 1 de agosto de 2013

El estudio del Libro de Mormón

Durante esta semana el estudio del Libro de Mormón lo he enfocado sin darme cuenta en el contexto mismo de la época, tanto en condiciones geográficas, de medio de transporte y distancias recorridas. Al comenzar nuevamente mi estudio en dicho enfoque, he acompañado a Lehi y su familia con mayor entusiasmo en su travesía por el desierto, entender sus condiciones básicas también a ayudado a comprender la actitud de Lamán y Lemuel al no querer volver del desierto a la ciudad de Jerusalén o de Saría al pensar que sus hijos habían muerto mientras iban en busca de las planchas de bronce, por lo general las veces anteriores en que leía estos capítulos no podía dejar de juzgar fuertemente a estas personas por sus actitudes, pero surge la siguiente pregunta ¿Soy mejor que ellos? El libro de Mormón nos muestra historias de grandes hombres y líderes de la iglesia que hoy también podemos encontrar, pero la mayoría de nosotros somos tanto mas parecidos en actuar como Lamán y Lemuel, sin embargo estamos firmes en el evangelio porque nos dejamos llevar un poco a la manera de ser de Sam, siempre obediente y confiando plenamente en su hermano Mayor (nuestros líderes), sin duda que el libro nos insta a llegar a ser aun mejor, así como Nefí "Constante he inmutable en obedecer los mandamientos del Señor".

Las mejores enseñanzas de vida relacionadas al evangelio, me han sido otorgada durante mi niñez cuando vivía en Concepción. Creo que tenía cerca de 5 o 6 años de edad y en el sector que vivíamos (Boca Sur) no teníamos una capilla cercana donde asistir, pero a unos 5 kilómetros aproximadamente se ubicaba el centro de estaca de San Pedro, en ese periodo mi familia no pasaba por una buena situación económica, mi padre trabajaba para poder dar sustento a 4 hijos que no pasaban de los 10 años y a mi madre que cuidaba de nosotros en casa, recuerdo que asistir a la capilla nunca estuvo en duda, ya conocíamos donde estaba pero mis padres no contaban con dinero para poder tomar un bus, inclusive para ahorrar mi padre se iba todos los días en bicicleta hasta su trabajo, entonces la decisión fue que caminaríamos los domingos para cumplir con nuestro deber, ya sea verano o invierno hasta que terminarán la nueva capilla que se estaba edificando, mi memoria no tiene los hechos con tanta claridad pero si sé que disfrutábamos esa caminata, cantábamos canciones de la primaria. Caminando debe haber sido casi una hora y quizás un poco más con niños, según mi edad en ese entonces no recuerdo que la distancia fuera larga, creo que al crecer he notado mayormente el sacrificio que hacíamos como familia.

Esta pequeña muestra de sacrificio no se compara en nada al que hizo Lehi y su familia, al dejar todo sus bienes y seguir los mandamientos del Señor, pero si comenzamos a realizar pequeños sacrificios diarios, como apartar tiempo para leer el Libro de Mormón, el Espíritu permanecerá y dará fruto en nuestras vidas, tal como dice la canción "Al leer las escrituras, puedo entender tu ley. Si yo sigo tus preceptos, vida eterna lograré." Himno #180


 (Mapa del recorrido de mi casa a la capilla)

Les dejo algunos diseños que preparé para ayudarles en su estudio personal del Libro de Mormón y otros que encontré en la web y que traduje para que puedan disfrutarlo.







Mapa del Viaje de Lehi y su Familia

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